Con Hipólito Mejía molesto porque vitorearon más de la cuenta a David Collado en una actividad, más la insistencia hasta el hartazgo de llamados a la unidad por parte de altos directivos del Partido Revolucionario Moderno (PRM), incluyendo al presidente Luis Abinader, está claro que el río suena en el oficialismo.
Además, la filtración de audios del expresidente Leonel Fernández y la boda de Omar Fernández demuestran que la Fuerza del Pueblo tiene sus propias dinámicas, así como el proclamado “comeback” de Gonzalo Castillo, que ha puesto en jaque a varios candidatos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Y ni hablar del asombro del que muchos aún no salen ante una posible candidatura de Santiago Matías “Alofoke”, utilizando como plataforma al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).
Como dice El Piro, sin duda alguna, en este 2028 vamos a divertirnos.
Muchos dan por sentado que David será el candidato del PRM, por lo que descartan a Carolina Mejía por varias razones. La primera y más común es que, según los expertos en sociología y ciencias políticas (e ingenieros sociales que hablan en las esquinas), ella es una mujer en un país machista.
La segunda es que cometió un grave error al ser alcaldesa durante mucho tiempo. David solo duró un período y ha permanecido en un ministerio que es tildado de generar únicamente buenas noticias para el país, no porque él haya revolucionado nada, sino porque el turismo, al igual que las remesas y el sector bancario, son vacas sagradas en República Dominicana, por lo que no son tocados ni siquiera por la oposición.
La Fuerza del Pueblo tiene buenos ases bajo la manga, pues Leonel Fernández suele ser visto como un gran estadista en tiempos de crisis (recordemos el 2004 en el país). Sus críticos le señalan su vejez política e intentan empujarlo hacia el retiro, pero no se dan cuenta de que cometen un error, pues Omar, quien también es visto como un relevo seguro y goza de alta popularidad y valoración, trabajará por el rumbo que más le funcione a su partido, ya sea para apoyar a su padre o a partir de que este lo endose a él.
Por igual, el PLD está reestructurándose de manera idílica con el retorno de Gonzalo Castillo. La moral de sus seguidores está por las nubes y miles han retornado al partido luego de haber abandonado el barco. De igual manera, el expresidente Danilo Medina no le quita el guante al oficialismo con sus declaraciones de cada fin de semana. Parecería que, en vez de una Visita Sorpresa o una Semanal de las que hacía Abinader, Danilo ha establecido “el golpe de fin de semana”.
Pero, ante el hervidero político de lo tradicional, una figura inesperada ha emergido. Visto en principio como influencer y empresario, ahora anda cobijado por la embajadora estadounidense en el país, voz autorizada de Donald Trump en la República Dominicana. No es poca cosa.
Hasta el community manager del PRSC ha revivido en sus redes sociales. Hacía mucho tiempo que nadie escuchaba algo del Partido Reformista, y desde que se supo el coqueteo entre esa organización y Santiago Matías, el tema no ha dejado de ser tendencia.
Las mismas tres fuerzas de siempre tienen ante sí a un outsider de piel negra, que viene de la pobreza, construyó un imperio mediático y ahora busca el poder político de un país que está social y políticamente estancado desde 1978 y que, aunque económicamente estable, sigue sin alcanzar a los más desposeídos.
La suerte está echada.
Articulo Dalton Herrera
David Collado dueño de la Zona colonial se parquea donde le da la gana. pic.twitter.com/5Bx2faedFX
— SAComunica. (@SANDINOACEVEDO) July 1, 2026


