Ciudadanos dominicanos aseguran que viajaron a Rusia atraídos por ofertas de empleos como electricistas, choferes y trabajadores de construcción, pero terminaron sometidos a entrenamiento militar y bajo amenaza de ser enviados al frente de guerra contra Ucrania. Sus familiares exigen al presidente Luis Abinader una intervención urgente para conseguir su regreso con vida.
Las Noticias Como Son, SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA.– Una grave denuncia de presunto engaño laboral, reclutamiento militar bajo coacción y vulneración de derechos humanos mantiene en angustia a decenas de familias dominicanas, cuyos parientes habrían sido enviados a Rusia bajo falsas promesas de trabajo y posteriormente incorporados a estructuras militares vinculadas con la guerra contra Ucrania.
Los testimonios divulgados por diversos medios describen una situación alarmante: ciudadanos que salieron de República Dominicana buscando mejores oportunidades económicas terminaron armados, sometidos a entrenamiento militar y expuestos a uno de los conflictos bélicos más peligrosos de Europa.
Uno de los afectados, identificado como Juan Carlos de la Cruz, aseguró que los reclutadores les ofrecieron empleos civiles relacionados con la reconstrucción de instalaciones y comunidades afectadas por la guerra. Sin embargo, según su relato, las condiciones cambiaron radicalmente después de llegar a territorio ruso.
La denuncia más contundente refleja la desesperación de quienes aseguran sentirse abandonados y utilizados como combatientes prescindibles.
“Para ellos no somos héroes, somos mercenarios”.
La frase, pronunciada por De la Cruz y recogida por Infobae, resume el temor de los afectados ante la posibilidad de morir en territorio extranjero, lejos de sus familias y sin garantías claras de protección.
Promesas de empleos que terminaron en entrenamiento militar
De acuerdo con los testimonios publicados, los dominicanos fueron contactados mediante ofertas de trabajo como electricistas, soldadores, conductores y otros oficios técnicos.
Las propuestas incluían salarios que supuestamente superaban los 3,500 dólares mensuales, una remuneración considerablemente superior a la que muchos trabajadores podrían obtener desempeñando esas mismas labores en República Dominicana.
Sin embargo, varios denunciantes aseguran que, tras llegar a Rusia, fueron trasladados a instalaciones donde les retiraron sus documentos personales y los presionaron para firmar contratos redactados en ruso, sin comprender plenamente su contenido.
Según los testimonios, algunos recibieron armas de fuego, cascos, chalecos y equipos militares, a pesar de que nunca habían aceptado viajar para participar en operaciones de combate.
También denunciaron malos tratos, alimentación insuficiente y restricciones para abandonar las instalaciones.
Michael Enrique Campuzano, identificado como uno de los afectados, aseguró que había viajado con la expectativa de trabajar como conductor. Posteriormente apareció en grabaciones utilizando equipamiento militar.
Otros denunciantes relataron que sus pertenencias personales fueron destruidas y que debían realizar largas caminatas con alimentos insuficientes.
Estas acusaciones requieren una investigación que permita determinar quiénes organizaron el reclutamiento, qué documentos firmaron los afectados y qué responsabilidades corresponden a las personas o entidades involucradas.
Familias dominicanas reclaman una respuesta del Gobierno
La preocupación ha provocado manifestaciones de familiares frente a la Embajada de Rusia en Santo Domingo y el Congreso Nacional.
Madres, esposas y otros parientes han solicitado al Gobierno dominicano que intervenga diplomáticamente para conseguir información sobre el paradero de sus seres queridos y gestionar su retorno.
Una de las voces que expresó su desesperación fue Beatriz Melo, madre de uno de los jóvenes, quien denunció que su hijo había sido llevado a una guerra para la cual no había viajado ni recibido preparación voluntariamente.
Jackeline Félix, también madre de uno de los afectados, pidió públicamente al presidente Luis Abinader una respuesta ante la incertidumbre que viven las familias.
Las organizaciones que acompañan a los familiares han hablado de alrededor de 150 posibles afectados, aunque esa cantidad no ha sido confirmada oficialmente.
La información difundida por Euronews, a partir de reportes de AFP, señala que las autoridades dominicanas habían identificado 20 posibles víctimas, mientras que organizaciones de derechos humanos manejaban estimaciones superiores.
La diferencia entre esas cifras demuestra la necesidad de establecer un registro oficial y verificable de los ciudadanos involucrados.
Embajada rusa ofrece colaborar, pero surgen contradicciones
El embajador de Rusia en República Dominicana, Alexey Seredin, declaró que la representación diplomática no había recibido solicitudes formales con toda la documentación necesaria para tramitar los casos.
El diplomático aseguró estar dispuesto a recibir a los familiares y colaborar con las autoridades dominicanas para remitir la información correspondiente a Rusia.
Sin embargo, familiares de los afectados rechazaron esa versión y aseguraron haber presentado denuncias desde agosto.
También denunciaron que más de 50 jóvenes procedentes de Bajos de Haina, provincia San Cristóbal, podrían encontrarse entre los reclutados.
Hasta el momento, no existe una confirmación pública independiente de la situación individual de todos los denunciantes ni de la cifra total de ciudadanos dominicanos involucrados.
República Dominicana debe proteger a sus ciudadanos
El caso plantea una responsabilidad fundamental para el Estado dominicano: utilizar los mecanismos diplomáticos y consulares disponibles para proteger a sus nacionales, independientemente del país donde se encuentren.
Desde una perspectiva de defensa de la soberanía nacional, la dignidad humana y los valores familiares, resulta preocupante que ciudadanos dominicanos puedan haber sido captados mediante promesas laborales engañosas para terminar involucrados en una guerra extranjera.
La búsqueda de oportunidades económicas no puede convertirse en una sentencia de muerte ni justificar que personas sean presionadas para participar en operaciones militares que nunca aceptaron voluntariamente.
Las autoridades dominicanas deben esclarecer las condiciones del reclutamiento, identificar a las empresas o intermediarios involucrados y determinar si existieron prácticas de explotación, coacción o trata de personas.
Igualmente, corresponde establecer comunicación directa con las autoridades rusas para verificar el estado físico, la ubicación y las posibilidades de retorno de cada ciudadano afectado.
La protección de los dominicanos en el extranjero debe ser una prioridad del Estado, por encima de cualquier consideración ideológica o conveniencia diplomática.
Contexto: la guerra entre Rusia y Ucrania y el reclutamiento de extranjeros
La invasión rusa a gran escala de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, ha provocado un conflicto prolongado que ha impulsado el reclutamiento de combatientes extranjeros por diferentes vías.
En el caso de los dominicanos, los testimonios publicados describen un mecanismo particularmente preocupante: ofertas de empleos civiles que presuntamente terminan transformándose en obligaciones militares.
No todos los extranjeros que participan en conflictos armados son necesariamente mercenarios. Esa calificación depende de condiciones jurídicas específicas, por lo que las denuncias sobre el supuesto estatus militar de los dominicanos deben investigarse individualmente.
Lo que sí resulta evidente es la gravedad de las acusaciones formuladas por ciudadanos que aseguran no haber consentido su participación en combate.
Para las familias dominicanas, el principal interés no está en las disputas geopolíticas entre Moscú y Kiev, sino en una exigencia mucho más inmediata: que sus hijos, esposos y hermanos puedan regresar vivos a sus hogares.
La vida de un dominicano no debe convertirse en una mercancía de guerra. El deber de las autoridades es investigar, proteger y actuar para que quienes fueron presuntamente engañados puedan regresar a su país.
Fuentes consultadas
1. Infobae — 13 de octubre de 2026 Testimonios de dominicanos que denuncian engaños, presiones y envío al frente ruso. https://www.infobae.com/republica-dominicana/2026/10/13/para-ellos-no-somos-heroes-somos-mercenarios-el-desgarrador-testimonio-de-los-dominicanos-atrapados-en-el-frente-ruso/
2. Euronews / AFP — 6 de octubre de 2026 Investigación sobre falsas ofertas laborales y dominicanos trasladados a instalaciones militares rusas. https://es.euronews.com/2026/10/06/dominicanos-denuncian-falsas-ofertas-para-acabar-en-el-ejercito-ruso
3. Noticias SIN — 5 de octubre de 2026 Reportaje sobre dominicanos que viajaron por trabajo y terminaron recibiendo entrenamiento militar. https://noticiassin.com/videos/el-informe-con-alicia-ortega/2026/10/06/dominicanos-viajaron-por-trabajo-y-terminaron-entrenando-para-la-guerra-en-rusia-2136066/
4. Diario Libre — 5 de octubre de 2026 Declaraciones del embajador ruso sobre las solicitudes de familiares dominicanos. https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2026/10/05/dominicanos-en-rusia-y-la-embajada-rusa-en-republica-dominicana/3679097
5. El Seis — 8 de octubre de 2026 Familiares cuestionan las declaraciones del embajador y denuncian reclutamiento de jóvenes de Haina. https://www.elseis.do/noticias/familiares-de-reclutados-para-la-guerra-en-rusia-desmienten-al-embajador
6. CDN — 5 de octubre de 2026 Manifestaciones de familiares que reclaman al Gobierno dominicano el regreso de los afectados. https://cdn.com.do/nacionales/familiares-retorno-dominicanos-guerra-rusia-ucrania/
Verificación editorial: Se contrastó la información con seis publicaciones periodísticas. Existen coincidencias sobre las denuncias de falsas ofertas laborales y reclutamiento militar. Sin embargo, la cifra total de afectados, las circunstancias de cada contrato y las responsabilidades específicas de los reclutadores todavía no están plenamente verificadas.
La nota está estructurada para su publicación en LasNoticiasComoSon.com, con los enlaces de consulta exclusivamente al final.


