La Delivery Protection Act prohibiría buena parte de la subcontratación en centros de distribución de última milla. El Ayuntamiento defiende mayores protecciones laborales, mientras Amazon advierte que más de 5,000 empleos y decenas de pequeños negocios podrían quedar en riesgo.
Las Noticias Como Son, NUEVA YORK, EE. UU.– El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, respaldó formalmente el lunes 10 de agosto la denominada Delivery Protection Act, un proyecto impulsado por la concejala Tiffany L. Cabán que obligaría a los operadores de determinados centros de distribución de última milla a contratar directamente a trabajadores que realizan funciones esenciales de almacén y reparto, alterando de manera sustancial el modelo de subcontratación utilizado por compañías como Amazon.
La iniciativa, registrada como Int. 0518-2026, se encuentra todavía en el Comité de Protección al Consumidor y al Trabajador del Concejo Municipal. La página oficial del Concejo la mantiene con estatus de “Laid Over in Committee”, es decir, pendiente dentro del comité y todavía sin una votación definitiva del pleno. El registro oficial señala actualmente 35 concejales patrocinadores.
Una regulación que cambiaría el modelo de reparto
El texto legislativo establece que los operadores de instalaciones de “última milla” deberán obtener una licencia del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de Nueva York, conocido como DCWP.
La licencia tendría una tarifa anual de 500 dólares por cada establecimiento, y los operadores quedarían sometidos a nuevas obligaciones relacionadas con capacitación, seguridad, registros laborales y prácticas de empleo.
Pero el punto de mayor impacto económico está en las reglas sobre contratación.
El proyecto dispone que los trabajadores encargados de los servicios esenciales de almacén y reparto deberán ser empleados directamente por el operador de la instalación. También prohíbe, salvo determinadas excepciones, utilizar agencias de personal u otros subcontratistas para realizar esas funciones.
La disposición de empleo directo entraría en vigor durante el duodécimo mes después de que la legislación se convierta en ley, aunque determinados contratos existentes podrían recibir extensiones limitadas, sin superar en general los 24 meses después de la promulgación.
Además, cuando la aplicación de la ley provoque la terminación de contratos con empresas subcontratadas, el operador deberá ofrecer primero empleo a los trabajadores desplazados antes de contratar a otras personas para realizar las mismas funciones.
El proyecto contempla igualmente sanciones que pueden alcanzar 1,000 dólares diarios por ciertas violaciones de sus requisitos y permite que trabajadores afectados presenten acciones civiles en los tribunales.
Mamdani endurece su ofensiva contra Amazon
Mamdani defendió la medida argumentando que grandes empresas han construido enormes redes de distribución mediante subcontratistas mientras mantienen influencia considerable sobre las operaciones.
La Alcaldía sostiene que compañías como Amazon pueden determinar aspectos de la operación —incluidas rutas, cuotas de productividad y estándares de trabajo— sin asumir directamente todas las responsabilidades de un empleador tradicional.
“Si Amazon está entregando tus paquetes, debería seguir las mismas reglas que cualquier otra compañía de reparto”, declaró Mamdani al anunciar su respaldo a la iniciativa.
Según la Alcaldía, desde 2017 han abierto en Nueva York al menos 18 grandes instalaciones de última milla, 11 de ellas desde 2020. La administración también citó un informe de la Oficina del Contralor según el cual el 78% de las zonas estudiadas alrededor de estas instalaciones registraron aumentos de accidentes con lesiones después de su apertura.
Ese argumento constituye una de las principales justificaciones de quienes respaldan el proyecto: hacer que la compañía que controla la operación asuma directamente mayor responsabilidad por trabajadores, vehículos y condiciones de reparto.
El problema para los conservadores: ¿protección laboral o intervención excesiva?
Desde una perspectiva conservadora, reconocer la dignidad del trabajo, la seguridad del empleado y la responsabilidad empresarial no obliga automáticamente a aceptar cualquier expansión de la regulación gubernamental.
La tradición conservadora —y también la tradición social cristiana— puede defender que quien trabaja merece condiciones dignas y seguras, sin asumir por ello que el gobierno deba eliminar mediante legislación un modelo de contratación utilizado por empresas privadas y pequeños empresarios.
Ese es precisamente el punto donde esta propuesta merece un escrutinio mucho más severo.
La cuestión no es simplemente Amazon contra los trabajadores.
También existen decenas de pequeñas compañías denominadas Delivery Service Partners (DSP) que actualmente contratan trabajadores, administran flotas y prestan servicios de reparto para Amazon.
Una legislación que obligue a eliminar ese modelo podría reforzar derechos para algunos trabajadores, pero al mismo tiempo podría reducir el espacio de pequeños empresarios que dependen de estos contratos.
Para una visión favorable al libre mercado, el Ayuntamiento debería demostrar no solamente que existe un problema que requiere solución, sino que una prohibición tan amplia de la subcontratación no provocará consecuencias mayores que aquellas que pretende corregir.
Amazon advierte que más de 5,000 empleos estarían en peligro
Amazon ha presentado una oposición frontal.
En un testimonio oficial enviado al Concejo Municipal, la compañía afirmó que trabaja con más de 40 pequeñas empresas locales de reparto, conocidas como DSP, que emplean conjuntamente a más de 5,000 personas en Nueva York.
Amazon sostiene que la ley, tal como está redactada, impediría mantener esos contratos y podría obligar a la compañía a reconsiderar la ubicación de parte de sus instalaciones de reparto.
La empresa incluso señaló que una de las alternativas que tendría que evaluar sería trasladar operaciones fuera de la ciudad de Nueva York.
Amazon asegura además que los conductores de sus socios DSP en Nueva York reciben actualmente un salario promedio cercano a 24 dólares por hora, además de beneficios que pueden incluir cobertura médica y tiempo libre pagado. Son cifras suministradas por la propia compañía y deben entenderse como parte de su defensa del modelo actual.
Una portavoz de Amazon, Kelly Nantel, reiteró posteriormente a Business Insider que más de 5,000 empleos podrían verse amenazados y señaló que la empresa ha invitado a miembros del Concejo a visitar sus centros de reparto antes de votar.
¿US$664 adicionales al año por hogar?
Los opositores al proyecto han advertido también sobre posibles incrementos en los costos de entrega.
Un estudio elaborado por la consultora AKRF calculó que los cambios podrían representar hasta 5.20 dólares adicionales por paquete, una cifra que ha sido presentada por opositores como equivalente a aproximadamente 664 dólares anuales por hogar. El New York Post ha destacado esa estimación entre los posibles efectos económicos de la medida.
Sin embargo, existe un dato que debe ser aclarado.
Ese cálculo no procede de un estudio independiente encargado por la ciudad.
New York Focus informó que AKRF recibió 52,500 dólares del Five Borough Jobs Campaign, organización que ha financiado la campaña pública de New York Delivers contra el proyecto.
Por tanto, los 664 dólares constituyen una proyección de los opositores a la legislación y no un aumento de costos confirmado.
Amazon financió gran parte de la campaña contra la ley
La dimensión política de la disputa aumentó después de conocerse cuánto dinero había destinado Amazon a combatir el proyecto.
Según documentos estatales revisados por New York Focus, Amazon realizó cinco aportaciones entre febrero y mediados de mayo por un total de 5,001,377 dólares al Five Borough Jobs Campaign. Esa organización gastó aproximadamente 4.7 millones de dólares bajo la marca New York Delivers.
Otros aportes procedentes de FedEx, Prologis y la Trucking Association of New York representaron alrededor de 173,000 dólares adicionales, una cantidad muy inferior a la aportada por Amazon.
Ese financiamiento no invalida automáticamente los argumentos económicos de Amazon o de los pequeños empresarios afectados, pero sí resulta relevante para comprender quién está financiando la campaña de oposición.
Un choque que trasciende a Amazon
Aunque Amazon es la compañía que ocupa el centro del debate, la legislación no fue redactada exclusivamente para ella.
El proyecto regula determinadas instalaciones de última milla y podría tener consecuencias para otras grandes compañías del sector logístico. The Wall Street Journal señala que la propuesta afectaría el modelo de contratación utilizado por empresas como Amazon y FedEx, al exigir que determinados trabajadores sean empleados directamente.
Los sindicatos, especialmente los Teamsters, respaldan con fuerza la iniciativa y consideran que el empleo directo permitiría exigir responsabilidades a grandes compañías y facilitaría la organización laboral. La Alcaldía también ha convertido el proyecto en parte de su agenda contra lo que considera una excesiva concentración de poder corporativo.
Contexto: protección del trabajador sin destruir al pequeño empresario
El debate revela una tensión que la izquierda suele presentar como una confrontación simple entre una gran corporación y trabajadores vulnerables, pero la estructura empresarial es más compleja.
Amazon es una gigantesca multinacional con poder considerable sobre su red logística.
Al mismo tiempo, los DSP son empresas reales que emplean a miles de personas y cuyos propietarios podrían perder sus contratos bajo el nuevo sistema. Amazon afirma que una cuarta parte de sus socios DSP locales pertenece a empresarios negros o hispanos y que otro 10% pertenece a veteranos; nuevamente, son datos corporativos aportados por Amazon en defensa de su modelo.
Desde una óptica conservadora, la solución responsable debería buscar seguridad laboral, responsabilidad empresarial y protección del trabajador sin asumir que más centralización gubernamental constituye automáticamente la respuesta correcta.
El trabajador merece dignidad y seguridad.
El pequeño empresario merece también la oportunidad de competir y conservar su negocio.
Y el consumidor merece saber cuánto terminará pagando por las decisiones regulatorias de sus gobernantes.
La discusión sobre la Delivery Protection Act debería concentrarse precisamente en conseguir ese equilibrio, en lugar de reducir el debate a consignas ideológicas sobre trabajadores contra corporaciones.
Por ahora, el proyecto no es ley.
El registro oficial del Ayuntamiento continúa mostrando el Int. 0518-2026 pendiente en comité, aunque el respaldo de Mamdani y el elevado número de patrocinadores aumentan considerablemente su peso político.
Fuentes consultadas
- New York City Council — Int. 0518-2026, texto y estatus oficial del proyecto
https://legistar.council.nyc.gov/LegislationDetail.aspx?GUID=BDDD32F1-1178-492D-80F2-205845356FD2&ID=7879110 - Office of the Mayor of New York City — Mamdani respalda la Delivery Protection Act
https://www.nyc.gov/mayors-office/news/2026/08/mayor-mamdani-backs–delivery-protection-act–to-rein-in-amazon- - Amazon — Testimonio oficial ante el Concejo Municipal
https://www.aboutamazon.com/news/policy-news-views/amazon-testimony-delivery-protection-act-new-york-city - New York Post — Impacto económico y oposición empresarial
https://nypost.com/2026/08/10/business/nyc-mayor-mamdani-backs-amazon-delivery-worker-bill-escalating-fight-with-retail-giant/ - Business Insider — Respuesta de Amazon y situación de los trabajadores
https://www.businessinsider.com/mamdani-backs-protections-for-workers-delivering-amazon-packages-in-nyc-2026-8 - New York Focus — Financiamiento de la campaña contra el proyecto y estudio de AKRF
https://nysfocus.com/2026/07/23/amazon-new-york-last-mile-delivery-bill - The Wall Street Journal — Mamdani y el enfrentamiento con Amazon por el modelo de reparto
https://www.wsj.com/business/logistics/mamdani-takes-on-amazon-in-new-battle-over-new-yorks-delivery-workers-064be4ab


