Santo Domingo – Jennifer Peralta llegó desde el Bronx en mayo con la intención de someterse a una cirugía estética y se encontró en una condición médica impactante.
Familiares de Jennifer Peralta dijeron que la mujer acudió a una clínica privada y la convencieron para que se sometiera a seis cirugías en un día. Personas cercanas a ella dijeron que a medida que avanzaba la cirugía, Jennifer Peralta desarrolló síntomas sutiles. Estos incluyen anemia grave, presión arterial alta e insuficiencia renal. La situación se volvió aún más urgente luego de que en los últimos días la periodista Johandi Jiménez difundiera detalles del incidente en redes sociales y medios digitales.
Según los familiares, el médico personal continuó con la cirugía a pesar de que ocurrieron complicaciones durante la misma. Luego de la intervención de Jennifer, Peralta fue trasladada a un centro de rehabilitación. Permaneció allí para observar, con su familia monitoreando su progreso. Sin embargo, el 20 de mayo ocurrió un evento cardíaco durante el postoperatorio. Esta noticia conmocionó a sus seres queridos y rápidamente provocó una reacción de la opinión pública. Los familiares asustados dijeron que todavía no conocen los detalles de las decisiones médicas tomadas durante el examen.
También alegaron que representantes afiliados a la clínica hicieron ofertas económicas luego de recibir los resultados. Según señalaron, decidieron rechazar cualquier contrato.
La polémica escaló cuando los usuarios notaron que la doctora nombrada en el caso recientemente había cerrado o archivado su perfil en la plataforma digital. Jennifer Peralta se ha convertido así en un nombre más en el debate sobre la cirugía estética en República Dominicana y las medidas de control que se aplican en las clínicas privadas.
La comunicadora Johandi Jiménez expresó preocupación por el aumento de este tipo de situaciones. Además, pidió a las autoridades responsables de la atención sanitaria que aumenten la vigilancia.
Explica que el cuerpo humano corre un riesgo importante cuando se somete a demasiados tratamientos en pocas horas, especialmente sin una evaluación más rigurosa. Sin embargo, no ha habido una respuesta pública formal del perito designado ni detalles sobre posibles acciones de la investigación.
En las redes sociales cientos de usuarios continúan comentando el caso de Jennifer Peralta. Muchos de ellos requieren protocolos más estrictos y supervisión médica constante.
La historia también plantea interrogantes para los residentes dominicanos en el extranjero que acuden al país cada año, atraídos por tratamientos cosméticos increíbles. ¿Qué significa esto para el futuro de las prácticas privadas y la confianza de los pacientes? El debate sigue abierto, a pesar de la creciente demanda pública.


